Por qué Ticuenta
Lo difícil no llega hasta su pantalla.
Facturar en Costa Rica tiene mucha letra pequeña, y la contabilidad todavía más. Usted ve
unos pocos botones que hacen lo que tienen que hacer, y no necesita saberse ni un
artículo para que la factura salga bien.
Ahorra horas todos los meses
Las facturas que se repiten salen solas. Las compras entran solas. La declaración de IVA
sale casilla por casilla, lista para copiar. La depreciación es un clic. El trabajo aburrido lo hace el programa
y a usted le queda el que de verdad requiere criterio.
Siempre al día, sin que usted mueva un dedo
Cuando Hacienda cambia una regla, publica un catálogo o sustituye un formulario, el
programa ya está actualizado cuando usted entra. Sin descargar nada, sin
instalar nada y sin pagar una versión nueva.
No cambie su forma de trabajar
Renombre cuentas, renumere el catálogo entero, use su propia nomenclatura:
ningún reporte se rompe ni da un número distinto. El programa se adapta a
usted y no al revés, que es donde suelen fallar los demás al tercer mes.
Varias empresas y varias personas, sin líos
Lleve todas sus sociedades, o las de sus clientes, desde una sola cuenta, cambiando con un
selector. Cada persona con su acceso y su rol: quién emite, quién anula y quién
solo consulta. Se acabó compartir una clave.