Facturación electrónica 4.4: una factura en unos segundos.
Elegir el cliente, elegir el producto, emitir. Tres clics. El XML, la
firma, el envío a Hacienda y el aviso de si alguno no llegó pasan sin que usted intervenga.
Usted no ve nada de eso: usted ve una factura hecha.
Facturar vuelve a ser lo que era antes de la factura electrónica.
La norma es complicada. Su trabajo no tiene por qué serlo. Todo lo difícil —la clave de 50
dígitos, la firma, el XML, los catálogos, la transmisión— queda de este lado, y usted no lo
toca nunca.
Elija el cliente
Se elige de su lista y trae lo suyo puesto: su condición de venta, su moneda y
su actividad económica, que es la que tiene que viajar en la factura.
Si es nuevo, se da de alta con la cédula y nada más.
Elija lo que vendió
La línea se llena sola: descripción, precio, código CABYS y el IVA que corresponde.
Usted no calcula ningún impuesto y no tiene que acordarse de ninguna tarifa.
Pulse «Emitir»
Y ya está. La factura sale firmada, va a Hacienda y el PDF queda listo para su cliente.
Si algo estaba mal, se lo dijo antes, no después, cuando el número ya se
gastó.
Ventajas
Lo que gana, más allá de emitir rápido.
No son funciones sueltas: es dinero que se queda con usted, tiempo que no gasta y sustos que
no se lleva.
Cobre a crédito sin adelantar el IVA
Con el artículo 27, el IVA lo paga cuando el cliente le paga a
usted, no dos meses antes. Y Ticuenta lo lleva entero: emite el recibo al cobrar,
y si a los 90 días no le pagaron, declara ese IVA solo y lleva el registro
que exige la norma. Usted no cuenta días ni lleva una hoja aparte.
No pierda un solo crédito fiscal
El crédito de IVA no se pierde por no contestar —si no contesta en el plazo, la ley da la
compra por aceptada—: se pierde por no tener el XML. Aquí las compras de
sus proveedores entran solas, se comprueban en Hacienda y su IVA soportado del
período está sumado a la vista, sin depender de que alguien se acuerde de
reenviarle nada.
Deje de quemar consecutivos
El programa comprueba el comprobante antes de mandarlo, no después. Cada
rechazo de Hacienda gasta un número que ya no se recupera; aquí los errores se ven en
pantalla mientras todavía se pueden arreglar.
La norma cambia; usted no hace nada
Cuando Hacienda publica una resolución o cambia un catálogo, el programa se
actualiza solo: sin descargar nada, sin instalar nada y sin pagar una versión
nueva. Usted se entera porque se lo contamos, no porque un día le deje de funcionar.
Varias empresas y varias personas
Lleve todas sus sociedades desde el mismo sitio, cambiando con un selector, y dele acceso a
quien haga falta con su rol: quién emite, quién anula y quién solo
consulta. Se acabó compartir una clave.
Pruebe sin emitir nada real
Ensaye en el ambiente de pruebas de Hacienda todo lo que quiera. La barra le dice siempre en
cuál de los dos está, así que no hay forma de emitir una factura de verdad sin
querer. Y sus datos se los lleva cuando quiera, en PDF y XML.
Cotice antes de vender, y facture de un clic
Mándele al cliente un presupuesto con su marca, sin gastar un número ni
tocar Hacienda. Cuando lo acepta, se convierte en factura sin volver a
escribir nada.
Sepa quién le debe, y a quién
Sus ventas a crédito y sus compras a crédito, por antigüedad, salen solas
de sus facturas. Cobre desde la misma lista y mande un estado de cuenta
por correo, sin llevar una hoja aparte.
¿Régimen Simplificado? La declaración, hecha
Si tributa en el Régimen Simplificado, Ticuenta le recibe los gastos
sin tope, le deja emitir facturas de compra y le arma el machote de
la declaración trimestral (D-105): la base por el factor de su actividad, con el
registro de compras. Usted copia el número en TRIBU-CR y listo.
Los siete tipos de comprobante de la versión 4.4 funcionan y Hacienda los
acepta. Muchos programas se quedan en la factura y el tiquete, y eso alcanza hasta el día en
que usted exporte, cobre a crédito o le compre a un proveedor del exterior.
Venderle a una empresa que necesita respaldar su gasto
Factura electrónica
Vender al público sin pedirle datos a nadie
Tiquete electrónico
Devolver, descontar o corregir una venta ya emitida
Nota de crédito
Cobrar lo que facturó de menos
Nota de débito
Comprarle a un proveedor del exterior o no inscrito
Elegir el cliente, elegir el producto, emitir. La numeración, la firma y el envío a
Hacienda: usted no toca nada de eso, nunca.
NormalmenteLlenar el cliente, buscar el CABYS, calcular el IVA y revisar el total
Con TicuentaTres clics: cliente, producto, emitir
El cliente trae su condición de venta y su moneda
La línea se llena con el precio y el impuesto ya puestos
Si algo está mal, se lo dice antes de gastar el número
Automáticas
Las facturas de siempre, sin volver a hacerlas
El alquiler, la cuota, la iguala. Se definen una vez y salen cada mes con su fecha
y su consecutivo. Si cobra lo mismo a veinte clientes, deja de dedicarle
una mañana entera.
NormalmenteVolver a hacer una por una las facturas que se repiten cada mes
Con TicuentaSalen solas, con su fecha y su consecutivo
Cada una con su fecha y su periodicidad
Se pausan y se reanudan cuando el cliente cambia
Y si algo falla, aparece en lo que requiere atención
Gastos
Sus compras entran solas y le dicen qué falta
Nadie tiene que reenviarle nada. Los comprobantes de sus proveedores llegan al
programa, se comprueban en Hacienda y suman su IVA soportado del
período, que es el que se resta de lo que usted cobró.
NormalmentePedir los XML, buscarlos en el correo y guardarlos en una carpeta
Con TicuentaEntran solas y le dicen cuáles esperan por usted
Sus proveedores se registran solos: con la primera factura que le mandan ya están en su lista, sin que usted teclee nada
No hace falta aceptar una por una: si no contesta en el plazo, la ley da la compra por aceptada
Lo que sí hay que transmitir es el rechazo, y contestar siempre si la compra lleva una exoneración
Distingue lo que usted contestó de lo que Hacienda ya confirmó
Ventas
Se entera el mismo día, no al declarar
Un comprobante que no llegó a Hacienda no hace ruido: se emitió, se imprimió, el
cliente se fue contento. Y se descubre al declarar, cuando ya no hay
plazo. Aquí el estado de cada uno está a la vista.
NormalmenteEntrar a comprobar si Hacienda las recibió, o enterarse al declarar
Con TicuentaEl estado de cada una a la vista, siempre
Aceptado, enviado o rechazado, comprobante por comprobante
Lo que requiere que usted haga algo, contado en la barra
PDF y XML de cada uno con la respuesta firmada de Hacienda, y todos los de un período en un zip: sus comprobantes son suyos
Declaración de IVA
La declaración de IVA, lista para copiar en TRIBU-CR
Elija el mes y el programa le arma el formulario D-150 con cada casilla
llamada igual que en TRIBU-CR y la cifra que va en ella, en el orden en que
se llena. Abre el portal en una ventana y esto en la otra, y copia. O se lo manda a
su contador en PDF.
NormalmenteSumar comprobantes en una hoja y averiguar en qué casilla va cada suma
Con TicuentaEl machote ya hecho, casilla por casilla, con el total a pagar
Ventas y compras por tarifa, en la casilla que les toca
Anote las retenciones que le aplicó el banco de las tarjetas y sale el total a pagar, como lo enseña TRIBU-CR
Si un mes le queda saldo a favor, el siguiente lo descuenta solo
Y el control mes por mes: qué declaró, cuándo la presentó, con qué número, cuándo la pagó y qué falta. El control que la ley le exige, en un solo lugar
Su año de un vistazo: cuánto vendió y cuánto gastó cada mes, y cuánto IVA cobró y pagó, en tres gráficas al abrir Informes. Sin abrir una hoja de cálculo
Productos
El IVA correcto, sin que usted lo piense
Cada producto guarda su código CABYS y la tarifa que le corresponde. Al facturar,
se elige y ya. Usted no se acuerda de ninguna tarifa nunca más.
NormalmenteAcordarse de la tarifa de cada cosa, factura por factura
Con TicuentaEl CABYS pone el impuesto y usted no lo piensa más
El código se comprueba al crear el producto, no al facturar
Si la tarifa no concuerda con la del CABYS, se lo dice ahí
Que es cuando todavía se arregla sin gastar un consecutivo
Avisos
Si algo no salió, se lo dice el programa
Una factura que Hacienda rechazó, un correo al cliente que no llegó, el
certificado a punto de vencer. Nada de eso hace ruido por sí solo.
Ticuenta se lo escribe al correo, con lo que pasó y lo que toca
hacer, sin que tenga que entrar a mirar.
NormalmenteEnterarse cuando el cliente reclama o cuando el contador cierra el mes
Con TicuentaUn correo con qué pasó y qué hacer, el mismo día
Si Hacienda rechaza un comprobante, le llega el motivo en palabras y el paso que sigue
Si el correo a un cliente o a un proveedor no llega, se lo dice, con la dirección que falló
Si su certificado de firma está por vencer, le avisa una semana antes y el día anterior
Un solo correo al día con todo lo pendiente, y solo si hay algo: si todo salió bien, no le escribe
Cotizaciones
Cotice hoy, y facture de un clic cuando acepten
Un presupuesto con la marca de su empresa, para mandarle al cliente
antes de vender. No va a Hacienda, no gasta un número y no cuenta para su plan.
Cuando el cliente dice que sí, se convierte en factura sin reteclear nada.
NormalmenteArmar el presupuesto en Word y, si lo aceptan, volver a escribir todo en la factura
Con TicuentaLa misma cotización se vuelve factura, con su exoneración y sus cargos
Se arma como una factura: sus productos, sus precios, su moneda
Se envía por correo o se baja en PDF con su logo
Lleva su propia numeración, COT-000001, aparte de sus facturas
Cobrar y pagar
Sepa quién le debe, y a quién le debe usted
Todas sus ventas a crédito en una lista por antigüedad: quién le
debe, cuánto y desde hace cuántos días. Cobra desde la misma fila, manda un
estado de cuenta por correo, y del otro lado ve lo que le debe a
sus proveedores.
NormalmenteLlevar cobros y pagos en una hoja aparte que nunca está al día
Con TicuentaLa cartera sale sola de sus facturas, al día
Antigüedad en tramos: 0–30, 31–60, 61–90 y +90
El cobro del art. 27 emite su recibo; el ordinario se anota
Estado de cuenta por cliente, en PDF o por correo
Ilustraciones del programa, con datos de ejemplo. Las capturas reales se publicarán al abrir.
En el teléfono
Facture donde hace el trabajo, no cuando vuelva a la oficina.
El reglamento pide el comprobante en el mismo acto de la venta o del
servicio. Si para facturar hay que esperar a llegar a la computadora, eso no se cumple: se
factura al día siguiente, con el cliente ya lejos. Desde el teléfono la factura sale ahí
mismo —y usted sabe, antes de guardar el aparato, si Hacienda la aceptó.
La factura sale antes de que el cliente se vayaCómo va el mes, sin abrir la computadora«¿Le llegó mi factura?» se contesta en el acto
Cobre con la factura en la mano, no cuando el cliente se acuerde
Si un comprobante no salió, se entera donde está, no el 15 del mes siguiente
Se abre en el navegador del teléfono: no hay nada que instalar ni que actualizar
Ponerse en marcha
Empezar cuesta una tarde, y no pierde su numeración.
Traiga sus credenciales de Hacienda
La llave criptográfica y las credenciales del API, que se sacan en TRIBU-CR. Si no las
tiene, le explicamos dónde están. Y si se atasca, le ayudamos.
Siga su numeración donde la dejó
Viene de otro facturador: el consecutivo continúa, no se reinicia. Es lo
primero que se rompe al cambiar de programa, y aquí está resuelto antes que nada. Sin costo.
Cargue sus clientes y sus productos
Los clientes se traen con la cédula. Los productos se dan de alta una vez con su CABYS —y
el programa le avisa ahí mismo si la tarifa no concuerda, que es cuando
todavía se arregla sin gastar un número.
Ensaye, y después emita de verdad
Pruebe contra el ambiente de pruebas de Hacienda las veces que haga falta. Cuando esté
tranquilo, cambia a producción y empieza a facturar.
¿Y si ya uso el de Hacienda?
El facturador gratuito no está mal. Se le queda corto en cinco momentos.
Si emite pocas facturas al mes, siempre iguales, le puede alcanzar perfectamente, y se lo
decimos nosotros. La comparación completa está aquí, sin exagerar nada.
Le llegan compras de proveedores y nadie se las guarda
Vende a crédito
Necesita informes para declarar
Factura más de una persona
Se repiten las mismas facturas todos los meses
Cuéntenos cómo factura hoy y le decimos qué se ahorra.
Cuántas facturas emite, si vende a crédito, si recibe compras, si exporta. Le contestamos con
una recomendación concreta, aunque sea que no nos necesita todavía.